Buns & Bones: auténtica street food asiática

Vinilos de luz de Buns and Bones

AVISO: es posible que en este post no te descubramos nada nuevo. Lo que sí haremos será corroborar una verdad como un templo: en Buns & Bones se come de miedo. Y decimos que no te descubriremos nada porque, con tres locales ya a sus espaldas, seguro que has oído hablar de ellos o, incluso, ya has comido allí.

Pared de Buns and Bones

Pero, por si hay algún despistado leyéndonos, aquí va nuestra reseña de este local especializado en street food asiática. El nombre ya lo dice todo: buns y bones. Se hicieron populares por su oferta de bao buns, de los mejores que hemos probado en la capital, y basta con darles un bocado para dar fe de ello. Nosotras elegimos el de pollo frito de corral estilo césar y el Tonkatsu, con presa ibérica, ensalada de col y salsa Tonkatsu. Nos quedamos con el segundo, mucho más sabroso. Pero, por encima de todo, destacamos la calidad del pan: súper ligero y esponjoso.

Pan Bao de pollo de cesar y de carne de Buns and Bones

Además de estas dos grandes categorías que dan nombre y forma al restaurante, en su carta encontraréis otras opciones que no son ni buns ni bones. Como el poke de atún -su más reciente incorporación- aunque, fuera de carta, también tenéis de salmón, de pez mantequilla e, incluso, de tofu. Nosotras probamos el de atún, el clásico, y os aseguramos que es una auténtica delicia. Por ponerle un “pero” diremos que lleva demasiado cilantro. O esa fue nuestra sensación. Esto va por gustos, ya se sabe. Nosotras no somos muy fans de este ingrediente, pero es un básico de la cocina asiática, así que es comprensible…

Poke de atun de Buns and Bones

Otro plato que probamos, que tampoco era ni bun ni bone, fueron los gambones crujientes en salsa cremosa y picante. Y, la verdad, nos sorprendieron muchísimo. La salsa es picante, sí, pero en su justa medida -ojalá haber tenido un poco de pan a mano para rebañar bien- y no se come el sabor del gambón, el auténtico protagonista. ¿El resultado? Un bocado crujiente y muy sabroso.

Gambones rebozados Buns and Bones

Y después del bun, llegó el bone. Nada más y nada menos que medio costillar BBQ. En Buns & Bones dominan la parrilla a la perfección. Tanto que casi no necesitas cuchillo para devorarlo. ¡La carne sale sola! Nunca hemos dejado un hueso tan limpio como el de este costillar, extremadamente tierno y jugoso. De diez.

Costillas de barbacoa Buns and Bones

Si pensabais que ahí se quedó la cosa, es porque no nos conocéis bien. ¡Jamás nos vamos sin el postre! Y qué gran acierto, porque su versión de la piña colada se merece otro aplauso. Por cierto, el precio medio oscila entre los 20-25€.

Postre piña colada de Buns and Bones

¿Os recomendamos ir a Buns & Bones? Desde luego. ¿Merece la pena? Mucho. Siempre y cuando seas fan de la comida asiática, claro. Sin ir más lejos, Chula ya ha repetido… Por eso, aquí os dejamos sus perfiles de Facebook, Instagram y sus direcciones:

Mercado de Antón Martín (C/ Santa Isabel, 5)

C/ San Bernardo, 12

C/ Guzmán el Bueno, 69

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Rica y Chula: descubre, come, ríe.

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